La Consejería de Sanidad de Castilla y León tiene casi listo el decreto para la creación del registro de objetores de conciencia ante el aborto.
Llegará al Consejo de Gobierno en cuanto se conforme el nuevo Ejecutivo autonómico.
Y señalará a ginecólogos, anestesistas, enfermeros y matronas.
Pide a Mañueco que pare el registro de objetores.
Recuérdale que esta medida constituye un ataque directo al derecho a la libertad de conciencia porque:
- Vulnera los derechos humanos: La objeción de conciencia es un derecho fundamental. Forzar a un registro de objetores va en contra de la libertad de conciencia, porque obliga a declarar sobre sus propias creencias.
- Discrimina: Un registro de médicos y personal sanitario objetores del aborto implica discriminación, e incluso estigmatización, de los que en él aparezcan.
- La creación de un registro puede implicar la recopilación y almacenamiento de información personal sensible, por lo que va en contra de la privacidad.
- Podría abrir la puerta a represalias o persecuciones contra los objetores en sus lugares de trabajo.

