- La cruz fue retirada por el Cabildo de Lanzarote por las leyes de memoria histórica
- El Observatorio para la Libertad Religiosa impulsó una petición para que volviera a su lugar
- Estas normas “no pueden utilizarse para eliminar símbolos religiosos”, recalca la presidenta del Observatorio
El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) celebra la decisión del Ayuntamiento de Arrecife (Lanzarote) de reponer la cruz situada en la Plaza de Las Palmas, frente a la iglesia de San Ginés, un símbolo religioso y popular que había sido retirado en el marco de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
La cruz, que forma parte del entorno histórico y cultural de la ciudad, fue retirada por el Cabildo de Lanzarote pese a no contar con simbología política, tal y como denunció públicamente el Observatorio.
La presidenta del Observatorio, María García, ha querido felicitar expresamente al consistorio: “Queremos dar la enhorabuena al Ayuntamiento de Arrecife por haber escuchado a los vecinos y haber repuesto esta cruz. Con este gesto, el Ayuntamiento demuestra que es posible respetar la ley sin borrar las raíces cristianas y la identidad cultural de un pueblo”.
Memoria histórica y libertad religiosa
García también ha querido valorar el mensaje que esta decisión envía de cara al futuro: “Esperamos que este caso sirva de ejemplo a otras administraciones. Las leyes de memoria no pueden utilizarse como excusa para eliminar cruces, imágenes o iglesias. La interpretación de cualquier norma debe hacerse siempre en armonía con los derechos fundamentales, entre ellos la libertad religiosa. Con esta reposición, Arrecife envía un mensaje claro: la fe de los ciudadanos merece ser respetada, no perseguida”.
El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, que impulsó una petición para que se devolviera la cruz a su lugar, anuncia que continuará vigilante ante cualquier nuevo intento de eliminar símbolos religiosos del espacio público, y anima a los ciudadanos de toda España a denunciar los ataques a la libertad religiosa y a su patrimonio espiritual y cultural.
La presidenta del OLRC recuerda que la presencia de símbolos religiosos en el espacio público está amparada por el marco jurídico nacional e internacional: “La Constitución española y los tratados internacionales de derechos humanos protegen el derecho de las personas a manifestar sus convicciones religiosas también en el espacio público. Recuperar esta cruz no es un privilegio, sino la restauración de un derecho vulnerado: el de los cristianos de Arrecife a ver respetada su fe y sus tradiciones”.
María García subraya, además, la dimensión cultural y patrimonial de la cruz, ligada a la historia reciente de Lanzarote y al diseño de la plaza: “Esta cruz no solo es un símbolo religioso; forma parte del paisaje urbano, de la memoria de varias generaciones y del entorno de una plaza e iglesia protegidas como Bien de Interés Cultural. Su retirada supuso un dolor innecesario para muchos vecinos; su reposición es un paso en favor de la convivencia y del respeto a la dimensión espiritual de la isla”.



