- Según datos de los Mossos d'Esquadra, desde enero de 2024 hasta junio de 2026 se han producido 36 robos en centros religiosos de la ciudad, más de uno al mes de media
- El caso más grave: el robo del sagrario con hostias consagradas en una parroquia del Turó de la Peira el 7 de junio, justo antes de la visita del Papa a Barcelona
- El OLRC pide al consistorio reforzar la vigilancia policial, establecer protocolos específicos y rendir cuentas públicamente sobre las medidas adoptadas
Madrid, 9 de julio de 2026 – El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) ha lanzado una campaña de firmas dirigida al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, exigiendo medidas concretas para proteger los centros religiosos de la ciudad ante la escalada de robos registrada en los últimos años.
Según datos oficiales de los Mossos d'Esquadra, desde enero de 2024 hasta mediados de junio de 2026 se han registrado 36 robos con fuerza en iglesias de la ciudad. En 2024 se contabilizaron 13 casos; en 2025, 15; y en los primeros seis meses de 2026, al menos 8 más. Los distritos más afectados son Nou Barris, Sarrià-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Sant Martí.
Profanación
El caso más grave del año fue el ocurrido el 7 de junio en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima del Turó de la Peira, cuando los ladrones sustrajeron el sagrario de mármol y plata con las hostias consagradas, cálices, una vinajera, el rosario de la comunidad, la corona de la Virgen de Fátima y una escultura de la Virgen del Pilar. El robo tuvo lugar dos días antes de la visita del Papa Francisco a Barcelona.
“Este tipo de intrusiones no son únicamente delitos patrimoniales: afectan al núcleo de la vida espiritual de las comunidades parroquiales. La reiteración de estos hechos durante treinta meses seguidos exige una respuesta municipal seria”, subraya María García, presidenta de este Observatorio.
El Observatorio exige al alcalde Collboni cuatro medidas concretas: reforzar la presencia policial en los distritos más afectados; establecer protocolos específicos de vigilancia preventiva para los centros de culto; intensificar la coordinación entre el Ayuntamiento, los Mossos y las comunidades religiosas; y rendir cuentas públicamente sobre las medidas adoptadas.



