Acaba de ocurrir algo grave. PSOE y Sumar han pactado eliminar el artículo 525 del Código Penal, el que protege a los ciudadanos frente a las ofensas a sus sentimientos religiosos.
Lo presentan como un avance para la libertad de expresión. Es justo lo contrario: es dejar sin amparo legal a millones de creyentes frente al escarnio público de lo que consideran sagrado.
Y mienten cuando dicen que España estaría alineándose con su entorno. La realidad es la contraria:
- 21 de los 27 países de la UE protegen los sentimientos religiosos.
- 10 de ellos lo hacen con penas más duras que España.
- La excepción, si esto sale adelante, seríamos nosotros.
Líderes católicos, evangélicos, ortodoxos, anglicanos, judíos y musulmanes firmaron juntos su rechazo a esta derogación.
No podemos quedarnos callados mientras se intenta imponer un laicismo de Estado beligerante.
Firma ahora y pide a los grupos parlamentarios que mantengan el artículo 525.
Cada firma cuenta. La reforma está cerrando ya el período de enmiendas: el tiempo para actuar es ahora.
Gracias por defender, una vez más, la libertad religiosa.

